Amistad

Hay personas que llegan a nuestra vida para convertirse en hogar. La verdadera amistad no entiende de distancias ni de calendarios; se construye en los detalles cotidianos, en las risas compartidas y en el refugio silencioso que encontramos en el otro cuando el mundo se acelera. Por eso, un regalo entre amigos no responde a compromisos, sino al deseo sincero de celebrar un vínculo único.